CUMPLIENDO LA TRADICION

Dentro del estupendo día que pasamos en Freemantle, se me olvido mencionar un tramite que debo cumplir al menos una vez en cada viaje: Perder algo.
Esto comenzó allá por el año 2003 en San Francisco, cuando disfrutando de la vista de los leones marinos en el Pier. Me asome un poco demasiado y las gafas de sol cayeron al agua.
El 2006 fue un año fatídico, en Brasil perdí toda mi colección de juegos para la PSP, y unos meses mas tarde en Vieques, una preciosa isla al Este de Puerto Rico perdí mi Game Boy Advance y casi todos los juegos para la misma, que se quedaron olvidados en una playa, volví pero ya o estaban, se habían ido, espero que alguien los disfrute hoy todavía..
Lo de Malaysia en el 2009 fue otra historia, al segundo día me deje olvidado en el autobús, mi Photo GPS, nos dimos cuenta cuando ya habíamos comprado el billete para un barco que nos llevaba a una isla en la costa Este, no había tiempo de ir hasta el autobús y buscarlo, ni siquiera sabíamos si seguiría allí. Se nos ocurrio acercarnos a la oficina de billetes y preguntarle al chico del mostrador, quien enseguida se ofreció a ir al autobús y buscarlo, nos dijo que cuando volviéramos al cabo de tres días, el lo tendría allí. y así fue, en cuanto nos asomamos por la puerta lo saco de un cajón, no quería aceptar la propina, y cuando se la dejamos en la mesa, nos la cambio por unas deliciosas muffins caseras, de mareo.
Una semana mas tarde en las islas Perenthian, lo que me olvide fue la cartera, con dinero, tarjetas etc. , full equip!, al buscar dinero en Monkey Bay para alquilar un equipo de Snorkel, glup, no estaba allí., estábamos pelados, cruzamos la isla a toda pastilla y sudando como demonios rezando para que siguiera en la tienda donde creíamos podía haberse quedado, y si, seguía allí. La cajera la había guardado, y supongo le hizo gracia la cara de agobiados que traíamos, porque se rió un rato.
Aquí en Australia, no ha habido tanta suerte, mi adorado auricular bluetooth, que tantas horas me ha acompañado en el Modern Warfare, se ha quedado a vivir para siempre en Freemantle, el riquisimo Coffee Twister de Dôme me obnubilo el juicio y no me di cuenta de que se cayo. Espero que alguien disfrute todos estos olvidos y les de a mis pequeños objetos una buena vida.
Enjoy.

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